albert einstein

Entre dos mundos

Ante el dilema de si algo es verdad o no, nuestro sistema de creencias termina teniendo un enorme peso.

La verdad es uno de los más grandes tesoros de la humanidad. Su búsqueda es permanente; pero para la religión es divina y no se cuestiona, ni con ciencia, ni con razón. Es por eso que muchos estudiosos a lo largo de la historia la han estudiado tanto y a diferencia de los religiosos han llegado a conclusiones distintas sobre ella, la cuestionan y siempre están buscando.

Para un católico, la verdad reposa en las sagradas escrituras que para ellos es La Biblia; pero si se voltea la cara a otra religión como el Islam, el libro sagrado es el Corán y así, todas las religiones tienen su verdad incuestionable. Cuando en la escuela o en la universidad se enfrentan ante un dilema, como por ejemplo cómo surgió el universo, entonces ante una situación así el religioso toma el camino de sus creencias y para los cristianos la respuesta es claramente Dios, creador del cielo y la tierra.

Por su parte el científico, recurre a hechos prácticos, a lo comprobable científicamente y si no hay un argumento científico que pueda corroborarlo seguirá en su búsqueda por descubrir el origen del universo, que para él no tiene nada que ver con Dios.

cientifico

Para una persona común ese dilema no tiene mayor repercusión en su vida, solo asume una posición y ya. El asunto es más difícil para el científico, que es religioso, como hemos tenido grandes genios de la ciencia con un alto componente religioso. Por mencionar unos pocos puedo hablar del astrónomo Nicolás Copérnico, quien pese a su creencia en Dios, expuso al mundo que los planetas giraban alrededor del sol, no era eso lo que su iglesia decía en ese tiempo como verdad, con lo cual era prácticamente una herejía, aunque él nunca vio conflicto entre lo que el demostraba matemáticamente y lo que decía La Biblia.

Otro conocido hombre de ciencia que era gran religioso era Isaac Newton, consideraba que Dios era esencial para todo, parafraseándolo, decía que el universo y toda su majestuosidad solo podían ser obra de él, el ser más poderoso de todos.

No puedo dejar de mencionar a Albert Einstein, como otros científicos nos llevó a otra forma de pensar y ver el mundo, aportes en relación al tiempo, la gravedad, la transformación de la materia en energía. ¿Movido por Dios? En algún momento dijo que había querido saber cómo fue que Dios creó el universo. Aseguraba que sin la ciencia la religión estaba invidente y que la ciencia estaba incompleta sin la religión.

hombre en la playa

Como se puede notar, aunque hay divergencias entre los mundos de la religión y de la ciencia, hemos aprendido que ambas son muy necesarias para la evolución del hombre. Esa es la verdad.

No es el enfrentamiento entre ambas lo que se busca, es la concordia, por lo necesarias que ambas son. No sé si estás de acuerdo con Einstein en este punto; pero la mayoría de nosotros crece con un marco religioso, más que con uno científico y esa primera influencia, ese sistema de creencias queda sembrado en lo más profundo de nuestro ser, lleguemos a ser científicos o no.

Autor entrada: pias